Salimos desde la pista de pozo barranco hacia una moderada pendiente que nos conduce a una muela en la cual nos encontramos un soberbio ejemplar ( digno de catalogar), de pino negral o laricio(pinus nigra).
Dejando tras nosotros este magnífico monte de sabinas y pinos, encontramos la cueva del chabarquillo, situada en el subsuelo y en cuyo interior podemos observar las formas de las piedras limadas por el agua tras el paso del tiempo.
A continuación seguimos avanzando entre pinares cerrados por una masa de vegetación compuesta entre otras por rosales silvestres, aliagas, espinos y multitud de pimpollos que nos impiden el paso en alguna ocasión.
Sorteando estos obstáculos llegamos a una zona donde abundan restos fósiles de conchas y almejas de reducido tamaño que podemos contemplar con admiración y seguidamente divisaremos la fuente de pozo barranco, la cual nos indica el final de nuestra ruta.
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